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domingo, 19 de julio de 2009

Domingo 5 Julio. Camden Town

"Why, Sir, you find no man, at all intellectual, who is willing to leave London. No, Sir, when a man is tired of London, he is tired of life; for there is in London all that life can afford."
— Samuel Johnson

"Señor, no encontrará a ningún hombre, al menos intelectual, que quiera abandonar Londres. No, Señor, cuando un hombre se ha cansado de Londres, se ha cansado de la vida: pues puede hallar en Londres todo lo que la vida le puede ofrecer"
El Domingo nos despertamos mentalizados para un shopping spree en las inmediaciones de Camden Town, que sorprendentemente también estaba hasta los topes de turistas. Estamos en Julio, en Londres... comprensible.
Camden Town es el lugar ideal para pasar un domingo... para comprar camisetas frikis y libros de segunda mano... Es literalmente interminable. También te puedes hacer un tatuaje o comprar una chupa de cuero... Y también hay miles de puestitos de los que les gustan a las tías: ropa, bisutería, artesanía, decoración...
Nos compramos un par de camisetas, un par de libros y nos pegamos un almuerzo variado en los puestos de comida de Camden Lock. Tuvimos que matar por una mesa pero al final degustamos unas limonadas de colores, unas bombas japonesas de gambas y pulpo ( a Charly y a mi siempre nos engañan como a chinos), unos makis, unos nachos con queso y jalapeños y un par de rollitos de primavera. Fazi-fazi.
Culminamos el día pegándonos unas cervezas a toda prisa en un pub antes de partir yo hacia la estación de Liverpool Street y ellos dos hacia el Odeon Cinema de Leicester Square a ver una película en una minúscula pantalla.
La vuelta en tren, una vez más interminable. Pero con Fleetwood Mac (no sé si Frank me volverá a llamar popero o no... tengo miedo de poner canciones...)

sábado, 18 de julio de 2009

El finde en Londres con Charly y Nere. El sábado

El primer objetivo tras el desayuno sería Leicester Square, concretamente los puestos de venta de entradas de musicales. Tras mi infructuoso primer intento me había quedado con ganas de ver alguno. Estaba decidido: el espectáculo a ver sería We Will Rock You, con canciones de Queen.
En los alrededores de Picadilly Circus nos encontramos con un par de improvisados altares en honor de Michael Jackson, concretamente delante de una tienda de discos que oportunamente también había puesto a la entrada todos los CDs y DVDs del artista, que como sabrán están de nuevo en las listas de lo más descargado de internet en las últimas semanas. Aun a riesgo de quedar de friki, debo confesar que yo mismo me he descargado el juego Moonwalker para el ordenador...

Como buenos turistas, partimos desde Trafalgar Square y caminamos todo Whitehall hasta justo delante del Big Ben, pasando por Downing Street y los Horse Guards. Es de admirar la infinita paciencia que tienen. Probablemente yo en la misma situación y tras varias horas de solajero sobre mi casco, y con un fusil de asalto cargado no sería igual de benevolente con algun que otro turista confianzudo. Se activaría mi berserker mode y al día siguiente estaría en todos los periódicos.
Tras dejar el Big Ben y las Houses of Parliament a la derecha y atravesar el Westminster Bridge iniciamos uno de mis recorridos favoritos: El Southbank.
Eso si, en mitad del puente degustamos los mejores perritos de la ciudad: esos de los puestos ambulantes...
Nos subimos a la London Eye y después nos paramos a ver el espectáculo escapista de un artista callejero que sabía cómo atraer la atención y le echaba bastante cara (to be cheeky). Yo aproveché la ocasión para volver a quemarme con el sol inglés sentado en la hierba.
Caminamos hasta la Tate Modern y cruzamos hacia la Square Mile por el Millenium Bridge de Norman Foster para parar momentaneamente delante de la Catedral. En este punto estábamos tan hambrientos que todo lo que ocurrió después está un poco entre tienieblas por causa de la hipoglucemia. Creo recordar que caminamos en dirección a Trafalgar Square con la esperanza de encontrar un Pret abierto pero decidimos que los más prudente era hacer un alto en un pub de Fleet Street sobre todo después de tener que arrastrar el cuerpo inconsciente del Charly los últimos cien metros. Temíamos que nos podría broncoaspirar si no encontrábamos un sitio pronto.

A la talde nos dirigimos a Covent Garden con la intención de encontrar alguna tiendita interesante pero estaba abarrotada de turistas (¡cabrones!) y tras un rato comenzamos a buscar el teatro del musical con algún que otro rodeo incluido.

El musical... en dos palabras: Im-presionante.

domingo, 12 de julio de 2009

AUSTIN and Friends

- Austin?
- No, Agustin, the same but with a "g" in the middle
- Augustine?
- Yeah, but without the "U"
Aquí es cuando les enseño la identificación del hospital, si es que estoy en el hospital, para que vean cómo se escribe
-Ohh!!! A-GAS-TEN!!
- Yeah, that's right (con resignación)

Esta es más o menos mi conversación con la mayoría del personal del hospital cuando les digo mi nombre. Todavía nadie lo ha dicho bien...
Por supuesto hay variaciones... cuando llamo al servicio de taxis casi siempre llegados al puntos en el cual me dicen "And your name sir?" yo ya respondo "Austin" y cuando llega el Taxi preguntando:
- Austin?
-Yeah, that's me

La mejor de las variantes fue un día que vino una estudiante que iba a empezar el primer año de medicina:
- Hi, I'm Mandy (vale, no se llamaba Mandy pero no me acuerdo del nombre) I will be starting as a medical student in September...

- Hi, I'm Agustin (y ya estaba agarrando la identificación para empezar la explicación...

- Cool!

Patidifuso que me quedé... No, temible coco, no añadi How're you doin'?

El fin de semana del 3 de Julio tuve el privilegio de ser visitado por Charly y Nere que se encontrarían conmigo en la capital del Reino. Ambos habían realizado una heroica travesía de cienes de horas sin dormir para llegar al encuentro.

Peeeeero... Antes de empezar la excursión dale al play


Al salir del hospital, inicié el dispositivo habitual de traslado a Londres: primero llamar al taxi que me llevaría hasta la estación. Por supuesto, como supondrán la mayoría de los que me conocen, antes de eso, cambiarme y meter en la mochila lo que me iba a llevar...
Hay quien es bastante crítico con mi costumbre de dejar esta tarea para última hora. ¡Como si se me fuera a olvidar algo! Me dio tiempo de sobra de llegar a la estación a las 19:17h desde donde, puntual como siempre, coger el tren hasta Norwich.
Pues a las 19:10h caí en la cuenta de que me había dejado el billete de tren en el piso lo que me iba a costar la friolera de 40 libras... más un espasmo coronario en la estación de Norwich donde tuve que bajar corriendo, ir a la máquina, emitir otro billete y subirme al tren de Londres en 4 minutos. Cuando llegué al vagón y solté las carcajadas de risa descontrolada por haber tenido éxito en mi misión imposible, algunos me miraron nerviosos... una señora mayor se cambió de asiento...
Un señor con monóculo levantó la vista del Times y le susurró a su señora, que se sentaba a su lado:
- Catherine... Who is this reckless young man that is making all this fuss? This is outrageous!
- I don't know Alistair my dear... I guess this is what they call "punks" nowadays... just don't stare at him... he may be dangerous...

Bueno, una vez la adrenalina se fue degradando en mi organismo, tuve bastante tiempo para dedicarle a la serie Firefly hasta Liverpool Street.
Y si, llegué a la estación a las once de la noche con la misión de encontrarme con los hambrientos Charly y Nere en el otro extremo de la ciudad y sin metro. En realidad parecía más una misión para SuperCharly, pero la noche terminó con los tres degustando felices los menús Quarterpounder with cheese del mejor local de la ciudad.
Es genial encontrarse con amigos a miles de kilómetros de casa.

sábado, 20 de junio de 2009

Día 20. Un Sábado cualquiera en Londres. La National Gallery

Mi plan inicial para el día era pasar unas horas en la National Gallery viendo cuadros, actividad que entre una cosa y otra nunca he podido realizar durante mis visitas a Londres y después tenía pensado hacer uno de los recorridos de la guía Lonely Planet (concretamente el del distrito financiero empezando en la catedral de Saint Paul). Salí del hotel con la idea de buscar algún sitio para desayunar algo ligero pero al salir del hotel vi un cartel en un una cafetería que decía full english breakfast 4 libras y nada más levantarme no tengo el cuerpo con la disciplina suficiente para negarme a los poco saludables placeres del beicon, los huevos, las tostadas... Está todo documentado con fotos así que les remito a la prueba numero 1.
Tras el homenaje decidí rodar calle abajo hasta Trafalgar Square y subir la escalera del museo (siguiente foto) desde donde les mando otra foto con el Big Ben al fondo (foto 3), un poco a la izquierda tras la columna de Nelson. Hombre, hay que echarle un poco de imaginación... ya les dije que no me traje la cámara y son fotos del móvil...

Una de las cosas buenas de los museos públicos de Londres es que son gratis pero puedes dejar un donativo en la entrada. ¡Que gente más civilizada por Dios!. En España no es que la gente no ponga dinero, es que se llevan la urna al primer descuido. Como la idea era ver el museo sin prisas pues me pillé una audioguía y un plano y con la tontería me pegué casi cinco horas allí dentro. Lo bueno es que no es tan grande como el Prado o el Louvre y puedes ver lo más importante de la colección permanente relativamente rápido, esto es, sin una audioguía.
La verdad es que me gustó y sólo me salté un poco rápido el arte medieval porque la verdad es que ya estaba un poco harto de retratos de reyes y retablos. Tienen algunos cuadros famosillos como uno de la serie de los girasoles de Van Gogh, la Venus del espejo de Velázquez y el retrato del matrimonio Arnolfini de Van Eyck. Al final, salí del museo sobre las seis de la tarde y ya no me dio tiempo de hacer el recorrido así que opté por intentar encontrar alguna entrada barata a algún musical, tarea difícil dada la hora y al tratarse de un sábado. Efectivamente, sólo había a precio astronómico por lo que me di una vuelta por Leicester Square y me pegué una cena en un chino donde una china con malas pulgas y poca paciencia te pone la comida en las cajitas esas de cartón. Pero hasta arriba del todo.
La última foto es de un camión de la cadena Costa Cofee que me hizo gracia. Pone: "Salvando al mundo del café mediocre"